Conviene aclarar que para los estudios y acciones del aprendizaje de las dos cuestiones
CULTURA – OFICIO
(conocimiento-manejo)
el Taller de Arquitectura contiene ambas; pero para la primera cuenta con el auxilio de las que podemos llamar “asignaturas de apoyo”, que se cursan en ámbitos referidos a la Historia, la Técnica y la Forma.
Fundamentalmente, dependen del grado de desarrollo en los conocimientos que alcance cada alumno y la calidad de la enseñanza en cada campo.
El oficio del proyectar, en cambio, tiene su lugar de preferencia en la enseñanza del Taller, en donde el proyecto será siempre el producto de la tarea del alumno.
La profundidad de experiencia a que se llegue en común estará específicamente relacionada con el trabajo que realice para poder comunicar su proyecto.
El docente sólo puede ser un auxiliar para el avance entendiendo lo que el alumno propone, para dar un juicio de valor que enriquezca el aprendizaje. Por razones similares, es que se asigna un valor importante a las críticas públicas (“las enchinchadas”), que permite extraer experiencia en común de las propuestas individuales, otorgándole el lógico sentido comunitario al Taller de la Universidad Pública.